La mayor parte de la superficie externa del organismo aparece como lampiña porque los
pelos son cortos, finos y poco pigmentados, se denominan vellos.
Los pelos más largos,
gruesos y pigmentados, o pelos terminales, se encuentran en zonas especiales, por ejemplo,
el cabello y las cejas. En algunos sitios falta el pelo por completo, por ejemplo las plantas de
los pies y las palmas de las manos.
Los pelos están fijados en una invaginación tubular de la epidermis, el foliculo piloso, que se
extiende hacia la dermis e incluso hasta parte de la región subcutánea. El foliculo tiene
dirección oblicua y termina en la profundidad en un engrosamiento, el bulbo piloso. Dentro
del bulbo se encuentra la papila dérmica compuesta por tejido conectivo laxo.
El pelo presenta una porción libre, el tallo del pelo y una parte fija, la raiz del pelo, que se extiende
hacia el interior del foliculo. Cada foliculo se relaciona con un pequeño músculo liso, el
músculo erector del pelo, y con una o más glandulas sebáceas.
La mitad inferior de la papila está rodeada por células con actividad mitótica que representan
la matriz. Las células recién formadas se desplazan hacia arriba y se diferencian a
distintos tipos, a partir de los cuales se forman el pelo y la vaina radicular interna.
|
Escribe tus comentarios