Después de lavar tu pelo es muy importante la forma de peinarlo y de secarlo ya que de esto depende que no se maltrate y que lo luzcas.
Cepillar el pelo no solo retira suciedad también estimula la circulación sanguínea del cuero cabelludo.
1. Emplea peines lisos y cepillos con cerdas bien separadas.
2. Cepíllalo cuidadosamente, debes tomarte el tiempo necesario para hacerlo.
3. Recuerda que siempre debes comenzar con las puntas y trabaja poco a poco hasta llegar a la raíz.
4. Si tu pelo es áspero o rebelde desenrédalo primero con los dedos y después con un peine de diente ancho.
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